
Digamos que nos encontramos. La fotografía y yo nos estábamos persiguiendo hasta que un día despertamos juntos en la cama después de hacer profundamente el amor a primera vista. Era la segunda vez que nos comimos sin respirar. Recuerdo que un día, trabajando como cuidador en la calle Padre Damián de Madrid, Don Luis Guadaño me regaló una
Digamos que nos encontramos. La fotografía y yo nos estábamos persiguiendo hasta que un día despertamos juntos en la cama después de hacer profundamente el amor a primera vista. Era la segunda vez que nos comimos sin respirar. Recuerdo que un día, trabajando como cuidador en la calle Padre Damián de Madrid, Don Luis Guadaño me regaló una cámara foto con película. No recuerdo ahora la marca pero sé que en mis viajes siempre me acompañaba. Hice bastantes fotos aquellos años pero realmente no me fijaba en detalles técnicos, encuadre, composición, etc.
Los años pasaron y nunca nos olvidamos. Nos separamos como cualquier relación conflictiva pero, domando nuestro demonios, nos llevamos en el alma siempre hasta que no más de 2 años empezamos a conocernos mejor. Ella, la fotografía, me sonreía con los ojos de una bruja enamorada de mi amor por la geometría. Yo, sin caer en sus brazos profundamente le echaba ojeadas como para que no me pierda el interés. Y así empezamos a hablar y a vernos más a menudo. Complicada se me mostraba pero su forma de emocionarme no me dejaba indiferente. Empece a leerla atentamente hasta que mis ojos entendían que en el mundo de 7 mil millones de fotógrafos, para ser auténtico te tienes que dejar llevar por la inspiración, creatividad y buen gusto.
De que sirve decir que mis miedos con ella son todavía presentes. No es por desconfiar ya que tenemos una relación estable sino porque es tan compleja y sencilla a la vez que estos altibajos me descolocan por momentos. Últimamente nos aguantamos mejor. Empezamos a confiar más en si mismo y cuando estamos juntos somos un equipo.
Para entenderla tuve que sacarme el carné para la biblioteca y empezar con sus antepasados. Algunos me aburrían y otros me fascinaban. Entendí de todas las lecturas que el camino es largo y aprendemos una vida entera y lo que nos quedaría para llegar a decirlo todo con fotografías.
Lo declaro, el día que la pasión desaparece, voy a dejar la fotografía. No seré un mercenario más que llega a tu evento como si fuera un trabajo en una fábrica, me hago por unas horas un robot, y luego me llevo el dinero y ya he cumplido con mi trabajo. NO. No seré fotógrafo mercenario. NUNCA. Mi pasión por parar el tiempo es más importante que el dinero. El dinero ayuda mejorar tu formación, invertir un montón en todo lo que conlleva, pero nunca te comprará la pasión, la forma de ver las emociones y ofrecerlas como si fuera una botella que llega a la orilla después de años a la deriva.
Nos estamos amando con pasión. No hay papeles por el medio ni propiedades. Hay deseo de ser cada día mejor fotógrafo. La responsabilidad no es poca pero el viaje acaba de empezar así que, sujétame la mano y viaja conmigo entendiendo mis fotografías y cada historia.
Una de las fotografías que hice nada más empezar ha sido esta.

Este año quiero ser mejor fotógrafo que el fotógrafo que he sido el año pasado. Tengo al lado mío un equipo y los resultados que se ven no serían posibles sin profesionales dedicados a su trabajo. Si queréis un recuerdo inolvidable y disfrutar del día de vuestra boda de la mano de un profesional, no lo dudéis. No trabajo más bodas de la
Este año quiero ser mejor fotógrafo que el fotógrafo que he sido el año pasado. Tengo al lado mío un equipo y los resultados que se ven no serían posibles sin profesionales dedicados a su trabajo. Si queréis un recuerdo inolvidable y disfrutar del día de vuestra boda de la mano de un profesional, no lo dudéis. No trabajo más bodas de la que vosotros habéis contratado.
Quiero conoceros y quiero que conozcáis con exactitud mi trabajo el día de vuestra boda. Quiero que tengáis la seguridad y la tranquilidad de que las fotos que serán vuestras son los reflejos de mi retina así que yo, personalmente estaré en vuestra boda como fotógrafo principal. Diferentes packs están a vuestra disposición. En cualquier opción os entregaré la totalidad de las fotografías retocadas, en alta resolución y sin marcas de agua. Todos sus álbumes están realizados con materiales de alta calidad en alta resolución y que no dejan manchas. Todas las fotos están retocadas digitalmente una por una teniendo en cuenta la composición, a exposición y la emoción que transmite. La maquetación de cada álbum es personalizada y acorde a vuestro deseo al elegir las fotos.
Podréis optar por el que mejor se ajuste a las preferencias que tengáis. Alex Morosanu Fotografía os ofrece:
Prebodas: sesión en casa o al aire libre, ideal para conocer a los novios. Reportajes de boda: cobertura de todo el día respetando las pautas de cada momento. Sesión post-boda (es la última oportunidad para daros un capricho en un reportaje espectacular a destinos paradisiacos y hacer locuras para poder enseñarlas a vuestros nietos) Pídeme 1 idea y te daré 10. Se llama TRASH THE DRESS (hacemos el vestido añicos). Álbumes Miniálbumes, Álbum digital ,Fotografías en Hd, Photocall con atrezo, Drones, Slowmotion, Photocall, Polaroid para fotos instantáneas, Tráiler, Vídeo entrevistas, Envío de todos los materiales en bruto.
Vídeo sorpresa: graban semanas previas a la boda un vídeo divertido para proyectar justo antes del baile, Proyección de fotografías con vuestra historia de amor.
Las fotos de preboda se entregarán una semana después con un mínimo de 50 archivos en alta resolución, en color y blanco y negro y se enviarán vía WETRANSFER/SMASH. En cuanto al reportaje nupcial, os daré un PENDRIVE (con estuche personalizado) con un mínimo de 800 fotografías en alta resolución, en color y blanco y negro. Un mes y medio después estará listo el álbum de 30x30cm con 70 fotos elegidas por los recién casados. Además, el equipo Alex Morosanu Fotografía realiza reportajes de vídeo completos desde que os estáis preparando en vuestra casa hasta el último momento de la fiesta y pasando por la ceremonia, la recepción de bienvenida y el banquete. Contamos con lo último en estabilizadores, cámaras, sliders y objetivos para vuestro evento. Disponemos de equipo video FULL HD y 4 K + grúa + equipo audio de grabación. Los videos que se graban siguen el estilo de mí fotografía con planos muy cuidados y siempre a la vanguardia de la tecnología en este ámbito. Más que un vídeo, será una película, olvidad el clásico vídeo aburrido de boda.
Otros servicios - En Alex Morosanu Fotografía ofrecemos, además de fotografía de bodas, otros servicios como: Máquina de humo bajo con fuentes de luz (sin humo, sin fuego) para el baile nupcial. Actuación en directo para el cocktail – repertorio de jazz, bossanova y swing. (guitarra + voz + cajón) - equipo propio de sonido de última generación.,Máquina de burbujas de jabón. Discoteca móvil (DJ profesional, luces con DMX, lasers, grúa, etc.), Comuniones, Bautizos, Fotos infantiles, Books y fotos de estudio,

BORN IN THE MM ”Maramu - în traducerea dacilor liberi”. Născut si crescut în Maramu pa lângă o apă, într-on sat de 100 de case din care 60 erau de văduve. Copilăria lu Creangă e apă de ploaie. Cand am citit-o prima dată am zâs că ăla îi ciocoflender în comparație cu copiii din satu` meu. Multe am facut de atunci așe că, de sunteți curioș
BORN IN THE MM ”Maramu - în traducerea dacilor liberi”. Născut si crescut în Maramu pa lângă o apă, într-on sat de 100 de case din care 60 erau de văduve. Copilăria lu Creangă e apă de ploaie. Cand am citit-o prima dată am zâs că ăla îi ciocoflender în comparație cu copiii din satu` meu. Multe am facut de atunci așe că, de sunteți curioși, întrebați-mă că io vă raspund la tăte întrebările. Pă cuvând de moroșan.
Shotanc, shotanc, de pe la 4-5 ani am inceput sa umblu pa ulitele satului, noroc ca era gradinita aproape si nu oboseam asa tare pana la ea. Nu stiu ce m-o apucat intr-o zi de care nu-mi mai aduc aminte dar am facut o poza cu o chitara de jucarie. Eram imbracat de "soim al patriei" si, culmea, chitarutza o tineam "pa invers", adica, imi functiona mai mult partea dreapta a creierului si partea stanga a corpului. De atunci, cu putine certuri, dezamagiri si iubiri, mereu ne-am suportat si am devenit dependenti unul de celalalt. Chitara si eu.
Satul unde am facut ochisori nu era un sat ca oricare altul pentru mine. Universul copilariei mele se ghida dupa clopotul de la biserica, mugetul vacilor care mergeau la camp dimineata, oamenii gospodari care dis de dimineata lucrau pamantul ca sa obtina painea cea de toate zilele (poate si un pic mai mult ca erau unii si mai "bocotani" si nu le mai ajungea tarlaua. Acolo am invatat sa fiu om. Altfel eram o specie de animal care se ghida numai dupa instinct atunci cand intalnea pe altcineva din haita.
Am depasit etapa cu gradinita cand educatoarea imi dadea peste creionul din mana stanga pe motiv ca asa vrea "tatucu Ceausescu", sa fim toti dreptashi ai patriei. Am invatat inclusiv Tricolorul si am ajuns in clasa I unde dupa catedra statea mama.
De la mama am invatat mai mult decat as putea sa scriu in pagina asta, asa cum fiecare invata de la un parinte dar, am invatat de la ea mai presus de toate sa fiu om. Inca nu am reusit sa-i multumesc pentru tot dar sunt pe drumul cel bun, zic eu.
Tata era imbracat in haine de preot de multe ori deci, era "medicul sufletelor" acelor oameni atat de simpli si atat de credinciosi ca rar mi-a fost dat sa mai vad atata bun simt si educatie intre 2 paduri si o vale unde am crescut copacel. Am invatat de la tata ca existenta noastra pe pamant ca fiinte este doar o etapa dupa care, ne luam zborul spre vesnicie iar "cheia" spre aceasta este un prunc nascut in Betleem dintr-o fecioara ce l-a zamislit pe Fiul lui Dumnezeu iar pe acesta l-am rastignit noi, oamenii, si continuam sa o facem in fiecare zi prin rautatea, invidia, egoismul si lipsa credintei intr-o lume mai buna.
Magia momentelor traite langa tata la biserica, de marile sarbatori, de Craciun a ramas inca in sufletul meu. Nu sunt cuvinte acum sa va descriu. Promit sa o fac.
Ideea e ca, prin 1990, dupa ce in decembrie 1989 ne-am trezit ca avem emisiune la televizorul Sport alimentat cu o baterie de 12 volti, s-a infiintat la Baia Mare Seminarul Teologic Ortodox iar eu, auzind vestea, am zis ca nu ar fi rau sa incerc sa vad despre ce este vorba.
Am invatat o vara intreaga si am intrat. Eram la liceu. 5 ani de teologie mi-au folosit mult pentru ca, in afara de universul satului meu am putut sa aprofundez si sa gasesc raspunsuri la intrebarile cu luna plina sau furtuna apasatoare din noptile fara mult somn de la etajul unde aveam locasul fix.
Marturisesc ca nu am abandonat chitara. Ea imi era colega de suferinta cand ceilalti nu intelegeau ca misiunea mea nu era sa ajung cu barba lunga si haine negre. Mi-a folosit mult, oricum pentru ca am reusit sa dau examen la Facultatea de Teologie "Andrei Saguna" din Sibiu si sa intru iar, printre primii, parca.
Am terminat si facultatea si tot chitara imi era prietena.
Era pe vremea cand la TV aparea "tatucul Iliescu" cu un zambet pe 16 cm si salariile erau cam la 50 de euro pe cap de bovina ca mine asa ca, i-am zis lu` mama. Eu aici nu mai stau. Plec. Si daca o sa rod radacini, dar aici nu pot sa mai am locul. A plans. Durerea unei mame o intelege doar o mama. Eu mi-am luat muzicuta, chitara, 300 marci imprumut si am luat drumul strainatatii asa cum au facut-o milioane de romani dupa anul 2000.
Madridul m-a primit ca pe inca unul in plus. Ameteala ma lua cand am ajuns eu, ciocoflender din Maramu` intr-un oras care nu mai avea capat. Am inceput sa caut de munca, am gasit, am muncit, am suferit, am cazut, m-am ridicat, am recazut, m-am ridicat din nou si tot asa am mers si merg inainte, cica, invatand din greseli.
Madridul este prima mea casa acum. Maramuresul il port in suflet si revin cu bucurie. Uneori l-as muta in Spania dar am depasit epoca "Povestilor nemuritoare".
(va urma...)
Nací en Maramureș, una tierra donde el tiempo no se mide en horas,
sino en campanas, amaneceres y silencios.
Crecí en un pueblo pequeño, de esos donde todos se conocen
y la vida no se explica… se vive.
Allí aprendí lo esencial:
el valor del esfuerzo, el respeto por lo simple
y la importancia de ser persona antes que cualquier otra cosa.
Mi infancia no fue cómoda, pero fue real.
Y lo real deja huella.
Desde muy pequeño, la música apareció en mi vida casi por accidente.
Una guitarra —al principio de juguete, luego de verdad—
se convirtió en compañera de camino.
Con el tiempo entendí que no era solo un instrumento…
era una forma de expresar lo que no sabía decir.
Mi familia marcó todo.
De mi madre aprendí la humanidad.
De mi padre, sacerdote, entendí que la vida es algo más profundo
que lo que vemos, y que cada historia tiene un significado
aunque no siempre sepamos explicarlo.
Esa mezcla —raíces, fe, emoción—
es lo que hoy define mi manera de mirar el mundo.
Me formé en teología, buscando respuestas.
Pero fue la vida —y no los libros—
la que me enseñó a observar de verdad.
Y entonces llegó el cambio.
Dejé mi país con poco más que una guitarra
y muchas preguntas.
Como tantos otros, salí en busca de una oportunidad.
Madrid me recibió sin promesas,
pero con espacio para construir.
Aquí trabajé, caí, me levanté…
y entendí algo importante:
las historias más valiosas no son perfectas,
son auténticas.
Hoy
Soy fotógrafo de bodas.
Pero, en realidad, hago algo más.
No capturo solo imágenes.
Capturo momentos que no se repiten,
emociones que pasan en silencio,
miradas que dicen todo sin palabras.
Porque sé lo que vale el tiempo.
Sé lo que pesa un recuerdo.
Y sé que hay instantes que, si no se guardan,
se pierden para siempre.
Mi forma de trabajar
No creo en poses forzadas.
No creo en lo artificial.
Creo en lo que ocurre de verdad:
una risa nerviosa,
una lágrima inesperada,
una mano que aprieta fuerte sin darse cuenta.
Ahí está la historia.
Ahí está la magia.
Mi esencia
Maramureș sigue en mí.
En mi forma de observar,
de esperar el momento exacto,
de darle valor a lo que otros no ven.
Madrid es mi presente.
Mi lugar de crecimiento,
de evolución,
de nuevas historias.
Porque al final…
No se trata de fotos.
Se trata de memoria.
Y la memoria
es lo único que el tiempo no puede repetir.
Copyright © Morosanu.net Numa` sa te prind ca ai copiat ceva!

Aici m-am nascut. Varai. Maramures. Aici am prins radacini si de fiecare data cand am ocazia imi incarc bateriile in satucul uitat din Maramures. Aici am furat cirese si m-am dat cu sania in gerul li` Craciun. Aici am invatat sa fiu om de la familia mea si oamenii muncitori ai satului. Tot aici am mers la coasa, sapa, la cules de ghiocei
Aici m-am nascut. Varai. Maramures. Aici am prins radacini si de fiecare data cand am ocazia imi incarc bateriile in satucul uitat din Maramures. Aici am furat cirese si m-am dat cu sania in gerul li` Craciun. Aici am invatat sa fiu om de la familia mea si oamenii muncitori ai satului. Tot aici am mers la coasa, sapa, la cules de ghiocei, la recoltat si am facut carari in odor cand zapada trecea de 1 metru ca sa putem sa hranim animalele. Nu cred ca a ramas ceva ce nu am facut.
Ne-am imprastiat prin lume multi din cei care ne intalneam sambata seara si duminica pe terenul de fotbal sau la volei. Revenim cu drag de cate ori avem ocazia. Satul romanesc nu mai este ce era odata. E aproape pustiu. Batranii care au ramas continua munca pamantului cum pot iar tinerii au luat calea pribegiei. Au mai ramas putini, ceilalti s-au dus.
https://www.youtube.com/watch?v=4-eByE3Sxvo&t=38s
Aici a fost tata preot peste 40 de ani. Biserica o zaresti pe deal cu turla ei impunatoare acoperita cu sindrila. Tata facuse o biografie a satului acum multi ani. Este atestata documentar din anul 1846 iar clopotul mic din turla dateaza din 1571. Si acum imi aduc aminte de tata cand citea din carti bisericesti in litere chirilice tiparite in 1742. La scoala din sat care azi este inchisa mama era invatatoare la peste 20 de copii, simultan - clasele 1-4. Acum toti copiii, putini, merg la comuna cum pot, ii duc parintii, pe jos 5 km, etc. Depopularea satelor romanesti inseamna ruperea radacinilor noastre si asta "multumita" guvernarii unor hoti care isi vad mereu doar propriul interes.
Vedeti in video casa parohiala, scoala si biserica din Varai.
Rog pe toti consatenii mei din lista, si nu numai, sa duca mai departe imaginile, sa se eticheteze. Este satul nostru la fel cum fiecare dintre noi cei ce am luat calea diasporei venim dintr-un loc numai al nostru.
Si pentru ca am vrut sa va arat cata indiferenta exista in Romania din partea celor "alesi", am incheiat cu podul plutitor de la Ulmeni - Maramures, un mod de a traversa Somesul, inca rudimentar si asta pentru ca nimeni nu a fost in stare sa termine un pod care ar fi facilitat enorm transportul intre doua judete, Maramures si Salaj. Cam asa e Romania, extraordinar de frumoasa insa furata sistematic de cei care, din nou, ne cer votul si care ne mai promit si marea cu sarea sa ne intoarcem.
Cam greu sa ne convingeti. Tara ta ca imigrant e cea care iti da sa mananci si care iti ofera viitor copiilor tai. Din pacate, Romania, de multi ani nu mai da nicio sansa tineretului capabil. O furati zilnic iar ei pleaca tot zilnic. Astept ziua in care o sa va furati unii pe altii. Promit sa imi cumpar televizor pentru a va privi agonia. O meritati din plin, voi cei ce ati furat-o si v-ati batut joc de ea mereu. Acum behaiti pe toate platformele ca ne vreti votul.
Cele bune,
Morosanu` (Alin Alexandru Mercas), fiu al satului Varai. Maramures. Romania. Europa de Est.
¿DE DÓNDE VENGO?
Aquí nací.
Vărai. Maramureș.
Aquí eché raíces y, cada vez que tengo la oportunidad, recargo mis energías en este pequeño pueblo olvidado de Maramureș.
Aquí robé cerezas y me deslicé en trineo en el frío del duro invierno de Navidad.
Aquí aprendí a ser persona, de mi familia y de la gente trabajadora del pueblo.
Aquí también trabajé con la guadaña, la azada, recogí campanillas de invierno, participé en las cosechas y abrí caminos en la nieve cuando superaba el metro, solo para poder alimentar a los animales.
No creo que haya quedado algo que no haya hecho.
Muchos de los que nos reuníamos los sábados por la noche y los domingos en el campo de fútbol o jugando al voleibol nos hemos dispersado por el mundo.
Volvemos con cariño siempre que podemos.
El pueblo rumano ya no es lo que era.
Está casi vacío.
Los ancianos que han quedado siguen trabajando la tierra como pueden, mientras que los jóvenes han tomado el camino de la emigración.
Quedan pocos… los demás se han ido.
https://www.youtube.com/watch?v=4-eByE3Sxvo&t=38s
Aquí mi padre fue sacerdote durante más de 40 años.
La iglesia se alza en la colina, con su imponente torre cubierta de madera.
Hace muchos años, mi padre escribió una biografía del pueblo.
Está documentado desde el año 1846, y la pequeña campana de la torre data de 1571.
Aún recuerdo a mi padre leyendo libros religiosos en letras cirílicas, impresos en 1742.
En la escuela del pueblo, hoy cerrada, mi madre era maestra de más de 20 niños al mismo tiempo —de primero a cuarto curso—.
Hoy, los pocos niños que quedan van como pueden al municipio: los llevan sus padres, caminan 5 km…
La despoblación de los pueblos rumanos significa la ruptura de nuestras raíces, y esto ocurre “gracias” a gobiernos de ladrones que solo miran por sus propios intereses.
En el vídeo podéis ver la casa parroquial, la escuela y la iglesia de Vărai.
Pido a todos mis paisanos —y no solo a ellos— que compartan estas imágenes, que se etiqueten.
Es nuestro pueblo, igual que cada uno de nosotros, los que hemos tomado el camino de la diáspora, venimos de un lugar que es únicamente nuestro.
Y para mostraros la indiferencia que existe en Rumanía por parte de los “elegidos”, he terminado con el puente flotante de Ulmeni —Maramureș—, una forma aún rudimentaria de cruzar el río Someș.
Y todo esto porque nadie ha sido capaz de terminar un puente que habría facilitado enormemente el transporte entre dos provincias: Maramureș y Sălaj.
Así es Rumanía: extraordinariamente hermosa, pero saqueada sistemáticamente por quienes, una vez más, nos piden el voto y nos prometen volver con palabras vacías.
Es difícil que nos convencáis.
Tu país, como emigrante, es aquel que te da de comer y que ofrece un futuro a tus hijos.
Por desgracia, Rumanía lleva muchos años sin ofrecer oportunidades a los jóvenes capaces.
La robáis cada día, y ellos se marchan cada día.
Espero el día en que os robéis unos a otros.
Prometo comprarme un televisor para contemplar vuestra agonía.
Os lo merecéis plenamente, vosotros que la habéis robado y despreciado siempre.
Y ahora baláis en todas las plataformas pidiendo nuestro voto.
Un saludo,
Morosanu’
(Alin Alexandru Mercaș)
Hijo del pueblo de Vărai, Maramureș
Rumanía. Europa del Este.
www.morosanu.net
Copyright © 2026 www.morosanu.net - Todos los derechos reservados.